Miopía Alta Y Ojo Seco: Lo Que Debes Saber


La miopía es una patología que se manifiesta con una imagen borrosa, sobre todo en visión lejana. Esto ocurre porque, estando la acomodación relajada, los rayos paralelos se enfocan por delante de la retina.

Y la miopía magna, ¿en qué consiste?

La miopía alta o magna es aquella que supera las 6 dioptrías. Las personas que la padecen tienen más probabilidades de tener enfermedades asociadas a esta patología, como desprendimiento de retina o membranas neovasculares miópicas. Por ello, es importante que acudan con frecuencia al oftalmólogo para someterse a evaluaciones, aunque no muestren ningún síntoma. Del mismo modo, el resto de personas también deben realizarse revisiones periódicas para prevenir cualquier patología oftalmológica.

¿Qué es el ojo seco?

El ojo seco hace referencia a una falta crónica de lubricación y humedad en la superficie ocular que suele estar causada por una alteración de la lágrima natural, ja sea en su cantidad, su calidad o su distribución.

La película lagrimal es el resultado de la secreción de diferentes tipos de glándulas que se encuentran en los párpados. Cuando la aportación de cada una ellas no es homogénea o no se distribuye bien (ya sea por una alteración de la superficie anterior del globo ocular o por una disminución en el parpadeo) quedan zonas de la superficie ocular sin protección al aire, hecho que produce molestias y sequedad.

En el síndrome del ojo seco intervienen muchos factores, como la edad, la situación hormonal (menopausia), el uso concomitante de ciertos fármacos, factores ambientales (sequedad, viento…), y ciertas enfermedades que habrá que descartar.

¿Qué puedo hacer si padezco ojo seco?

Para el síndrome del ojo seco no hay curación. Sin embargo, se pueden adoptar medidas ambientales y realizar tratamiento médico que pueden mejorarlo y disminuir las molestias oculares.

El tratamiento para el ojo seco consistirá en la instilación de lágrimas artificiales para lubricar la superficie ocular. Existen diferentes tipos, y será el especialista en Oftalmología el que indicará la más adecuada para cada paciente. Lo más importante será identificar la causa que lo origina, ya sea una enfermedad o bien alguna circunstancia que empeore el cuadro para evitarlo en la medida de lo posible. Además, existe la posibilidad de disminuir el drenaje de la lágrima con tapones lagrimales, con el uso de ciertos complementos farmacológicos (que mejoran la proporción de las sustancias que conforman la película lagrimal) o mediante la aplicación de preparados (como el suero autólogo, que además de lubricar complementan con otros factores la nutrición de la superficie ocular).

Asimismo, contamos con diferentes terapias novedosas que se pueden aplicar de forma ambulante, sin necesidad de cirugía, hecho que permite aumentar y mejorar la función de las glándulas palpebrales que contribuyen a la síntesis de la película lagrimal. Así pues, en una proporción considerable de casos, consiguen disminuir la necesidad de instilarse lágrimas artificiales, así como la sintomatología de sequedad ocular.

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